Este documento presenta el caso de una mujer de 46 años que fue derivada a un hospital por un episodio de dolor torácico. Tras realizar exámenes físicos, de laboratorio y pruebas de imagen como electrocardiograma, ecocardiograma, cinecoronariografía y gammagrafía ósea, se diagnosticó con una necrosis apical sin isquemia inducida. La paciente fue dada de alta con medicamentos como clopidogrel y rosuvastatina.