El documento describe la evolución histórica de las definiciones y teorías sobre ácidos y bases. Inicialmente se definían por sus propiedades sensoriales y reacciones. En el siglo XVIII Boyle estableció caracterizaciones basadas en propiedades. En 1884, Arrhenius propuso que los ácidos producen iones H+ e hidróxido en agua. En 1923, Brønsted-Lowry ampliaron la teoría para incluir la transferencia de protones entre ácidos y bases conjugadas sin limitarse al agua.