El acretismo placentario ocurre cuando la placenta se implanta anormalmente en el útero, pudiendo infiltrar el miometrio. Existen tres grados: acreta, increta y percreta. Los factores de riesgo incluyen cesáreas previas, cirugías uterinas y edad avanzada. El diagnóstico se realiza con ecografía y el tratamiento es quirúrgico, generalmente histerectomía, debido al alto riesgo de hemorragia.