Las sales varían en su solubilidad y capacidad de conducir electricidad dependiendo si están en estado sólido o disueltas en agua o alcohol. Mientras que las sales sólidas no conducen electricidad, las disueltas en agua sí lo hacen debido a la presencia de iones móviles. El agua es un mejor disolvente que el alcohol porque su naturaleza polar permite que más sales se disuelvan y conduzcan corriente eléctrica.