Una alimentación completa y equilibrada es esencial para mantener la salud, especialmente en niños, y debe incluir una dieta variada que siga la recomendación de la dieta mediterránea. Se sugiere un patrón alimenticio de cinco comidas al día, priorizando frutas, verduras y una adecuada hidratación, evitando alimentos procesados y frituras. Además, se enfatiza la importancia del ejercicio diario y hábitos saludables como comer despacio y en familia.