La amalgama dental es una aleación que combina mercurio con partículas sólidas de plata, estaño, cobre y a veces zinc. Se han usado desde 1819 y la composición actual data de 1895. Son indicadas para restauraciones posteriores debido a su alta resistencia, aunque su uso se limita a reemplazar tejido dental. Su colocación requiere protocolos para evitar contaminación por mercurio.