Los medicamentos deben cumplir con estándares de calidad independientemente de su precio. Tanto los medicamentos baratos como los caros deben ser eficaces, seguros y mantener sus características de calidad hasta su fecha de caducidad. Los laboratorios farmacéuticos deben ofrecer medicamentos de alta calidad para mantenerse en el mercado y evitar problemas de salud que podrían provocar la retirada de medicamentos o el cierre del laboratorio.