Este documento establece las normas para llevar los libros de contabilidad en forma legal. Prohíbe alterar el orden cronológico de las operaciones, dejar espacios en blanco, hacer correcciones tachando o borrando, y arrancar o mutilar páginas. Permite el uso de medios electrónicos para registrar operaciones siempre que se puedan consultar y reproducir los asientos. Establece también los requisitos para registrar nuevos libros y corregir errores.