Los carbohidratos son la principal fuente de energía para los rumiantes. En el rumen, los microorganismos fermentan la fibra de los forrajes produciendo ácidos grasos volátiles como fuente de energía. El propionato se convierte en glucosa en el hígado para producir leche. Un balance adecuado de carbohidratos fibrosos y no fibrosos es necesario para una eficiente producción de leche y prevenir problemas digestivos.