El carcinoma urotelial, el segundo cáncer más común de las vías genitourinarias, presenta una alta incidencia en hombres y está asociado a factores de riesgo como el tabaquismo y la exposición ocupacional. La estadificación se realiza mediante el American Joint Committee on Cancer, y el diagnóstico inicial se lleva a cabo a través de cistoscopia y resección transuretral. El tratamiento incluye quimioterapia intravesical y diversas opciones quirúrgicas, siendo la cistectomía radical el tratamiento estándar para casos más avanzados.