Este documento describe el caso de Lucía, una maestra indígena que enfrentó desafíos al asumir un puesto de docente en una escuela rural. Lucía trabajó para mejorar las condiciones de la escuela y crear un ambiente de aprendizaje significativo e inclusivo para los estudiantes. Logró ganarse el apoyo de los padres de familia y motivó a los niños integrándolos a actividades colaborativas que valoraban su cultura.