Este caso clínico describe una paciente de 77 años que ingresó al hospital con dolor abdominal y pérdida de peso. Se diagnosticó con adenocarcinoma y se sometió a cirugía. Después desarrolló síndrome de realimentación cuando se reinició su nutrición parenteral, lo que llevó a disfunción cardiaca y edema. Su condición mejoró después de suspender la nutrición parenteral y reanudarla de forma gradual con suplementos electrolíticos.