La cloroquina es un fármaco antipalúdico que se utiliza para tratar la malaria y enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide y el lupus. Su mecanismo de acción inhibe el desarrollo de los parásitos plasmodios mediante la fijación a porfirinas. Se administra vía oral y se absorbe en el tracto gastrointestinal, acumulándose en diversos órganos como riñones e hígado. Las contraindicaciones incluyen hipersensibilidad y enfermedades oculares debido a que puede