El documento aborda las características y responsabilidades de un buen jefe, enfatizando la delegación de autoridad, la importancia de las relaciones interpersonales y el trabajo en equipo. Se destacan principios como la justicia, la capacitación continua y la comunicación clara, así como la necesidad de reconocer los problemas de los subalternos y fomentar un ambiente de apoyo. El texto también explica la diferencia entre ser jefe y ser líder, sugiriendo que un buen jefe debe aspirar a convertirse en un líder efectivo.