El documento aborda la competencia matemática, definiéndola como la capacidad de aplicar conocimientos matemáticos en contextos cotidianos y laborales. Se enfatiza la necesidad de actualizar los contenidos y métodos de enseñanza en matemáticas para que sean más relevantes y funcionales. Además, se propone centrarse en aprendizajes prácticos que ayuden a los alumnos a resolver problemas reales utilizando las matemáticas.