La comunicación interna es crucial para la buena dirección y cohesión de una organización, ya que facilita la transmisión y recepción de información relevante. Existen diversas barreras que dificultan la comunicación efectiva, como rumores, suposiciones y diferencias de significado, que pueden llevar a malentendidos y conflictos. Para mejorar la comunicación, es recomendable fomentar la interacción personal y reducir el uso excesivo de medios digitales.