La salud mental se refiere a la capacidad de una persona para establecer relaciones satisfactorias, participar constructivamente en la sociedad, desarrollarse a sí misma y adaptarse a los conflictos de manera tolerante. Las personas mentalmente sanas se sienten cómodas consigo mismas y con los demás, y pueden satisfacer las demandas de la vida. La enfermedad mental implica dificultades originadas por factores genéticos, orgánicos, psicológicos o sociales que rompen el equilibrio emocional y causan malestar.