El documento argumenta que la psicología constructivista puede proporcionar un marco de referencia global para la educación escolar. Define al alumno como responsable de su propio aprendizaje a través de la construcción activa de significados, y al profesor como guía orientador de ese proceso de construcción. El contenido educativo se caracteriza por cinco principios como proporcionar un puente entre la información y el conocimiento nuevo, ofrecer una estructura, realizar un traspaso progresivo de control del profesor al alumno, e implicar activamente