El documento compara las perspectivas éticas de Aristóteles, Kant y Nietzsche. Aristóteles ve la virtud como un hábito adquirido a través de la educación y la razón. Kant propone que la moral se basa en principios universales como el imperativo categórico. Nietzsche distingue entre la moral de los amos y la de los esclavos, y ve la moralidad como una invención de los sacerdotes débiles para movilizar a los esclavos contra los guerreros fuertes.