El derecho sucesorio regula la transmisión de derechos y obligaciones tras la muerte, estableciendo dos tipos de sucesión: a título universal, que abarca todo el patrimonio, y a título singular, que se refiere a bienes específicos. Se fundamenta en principios como la libertad de testar, la continuidad de la personalidad del causante en los herederos, y la protección de la familia. Los asignatarios, divididos en herederos y legatarios, tienen diferentes derechos y responsabilidades en función de su título de sucesión.