La deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que ingiere, lo que altera los niveles de agua y electrolitos en el plasma. Puede ser causada por sudoración excesiva, fiebre, vómitos, diarrea u orinar demasiado. Los síntomas incluyen sed, boca seca, poca orina oscura, piel seca y dolor de cabeza. La deshidratación grave puede causar convulsiones, daño cerebral o incluso la muerte. Para prevenirla, es importante beber suficientes