Este documento describe la diversidad lingüística en términos de variedades geográficas, históricas, generacionales y sociales de diferentes lenguas como el castellano, catalán, gallego y euskera. Explica que las variedades no dependen solo de factores fonéticos sino también de factores sociales, políticos y culturales. Además, describe la función de la variedad estándar como un modelo que facilita la comunicación entre hablantes y su evolución a través de los medios de comunicación.