El documento analiza el impacto de la colonización española en la economía indígena, destacando la afectación de sistemas económicos y circuitos comerciales por la presencia de conquistadores y la transformación de encomiendas. La agricultura y la minería, especialmente de plata, emergieron como pilares de la riqueza colonial, mientras que el comercio colonial se caracterizó por su complejidad y el monopolio de Sevilla. A lo largo de los siglos, la producción artesanal y agrícola tuvo un papel relevante, pero el valor de las exportaciones coloniales disminuyó drásticamente.