El positivismo es una corriente filosófica que rechaza las creencias universales y los conocimientos a priori, considerando que el único conocimiento válido es el científico obtenido a través del método experimental. Se caracteriza por explicar, predecir y controlar los fenómenos observables de manera objetiva e independiente del sujeto cognoscente. Su principal representante fue Augusto Comte, quien estableció que el conocimiento debe estar determinado por la relación entre un objeto y un sujeto a través del método científico.