La deficiencia de vitamina K causa una disminución de la protrombina, el factor VII, el factor IX y el factor X, lo que puede provocar hemorragias excesivas. La vitamina K es necesaria para la formación de estos factores de coagulación en el hígado. Una causa común de deficiencia de vitamina K es la obstrucción de los conductos biliares o enfermedades hepáticas que impiden la absorción adecuada de grasas y vitamina K de la dieta.