Se presenta el caso de un hombre de 35 años con diabetes tipo I que desarrolló edema en las extremidades y proteinuria nefrótica tras iniciar tratamiento con insulina. A pesar de varios tratamientos, incluida la administración de esteroides y ciclosporina, el paciente progresó a un síndrome nefrótico con deterioro de la función renal. Se estableció el diagnóstico de glomeruloesclerosis focal y segmentaria tras una biopsia renal, pero la evolución fue desfavorable con alta proteinuria y creatinina elevada.