Los KPI son indicadores clave de desempeño que permiten medir el rendimiento de los procesos de una organización y si se están alcanzando los objetivos estratégicos. Deben estar alineados con la misión y visión de la empresa, ser cuantificables, fáciles de entender y conducir a la acción. Algunos ejemplos comunes de KPI incluyen métricas de satisfacción de clientes, rentabilidad, calidad y cumplimiento de plazos.