La leucemia linfocítica aguda (LLA) es una enfermedad predominante en niños de 2 a 5 años, caracterizada por la proliferación de células linfoides malignas. Su diagnóstico se basa en anamnesis, exploración física, análisis de sangre y aspirado de médula ósea, y el pronóstico varía según factores como la edad y la morfología de los linfoblastos. El tratamiento incluye quimioterapia, seguimiento clínico y medidas de soporte, logrando tasas de curación de hasta el 90% en algunos casos.