Los lisosomas son organelos esféricos u ovalados que contienen enzimas hidrolíticas, formados por el retículo endoplasmático rugoso y empaquetados por el complejo de Golgi. Su función principal es la degradación de grandes moléculas que ingresan a la célula mediante endocitosis, siendo el proceso denominado fagocitosis para partículas visibles y pinocitosis para líquidos disueltos. El número de lisosomas varía entre las células, siendo más abundantes en las células epiteliales, y no están presentes en las células vegetales.