El documento habla sobre los riesgos laborales que enfrentan los profesionales de la salud y cómo esto puede afectar la calidad de los servicios. Menciona factores como la sobrecarga de trabajo, falta de participación y reconocimiento, y la burocracia excesiva que pueden dar lugar al síndrome de quemado. También resalta la importancia de la humanización de la medicina y la necesidad de que el sistema de salud ponga al paciente en el centro de atención.