Este documento explora si la matemática puede considerarse un lenguaje. El autor concluye que la matemática no es un lenguaje en sí misma, ya que está compuesta de teorías verdaderas en lugar de oraciones que pueden ser verdaderas o falsas como en un lenguaje. También determina que el lenguaje matemático no es un lenguaje especial distinto del lenguaje natural, sino más bien utiliza un vocabulario especializado dentro de los lenguajes naturales. Finalmente, el autor plantea si las proposiciones matemáticas podrían consider