Este documento discute la importancia de los talleres y la carga horaria de los maestros de enseñanza práctica en las escuelas técnicas. Argumenta que los talleres son un elemento clave para la formación de técnicos competentes, y que reducir su carga horaria pone en riesgo la calidad de la enseñanza técnica. También resalta la responsabilidad que tienen los docentes técnicos de asegurar que los estudiantes salgan debidamente capacitados para ejercer su profesión de manera segura.