El desarrollo de las nociones de espacio y tiempo en los niños es un proceso gradual que se forma a través de la experiencia y la interacción con su entorno. La percepción del tiempo y el espacio evoluciona desde una comprensión casi inexistente en los recién nacidos hasta representaciones más complejas a medida que crecen, influenciadas por sus acciones y el lenguaje. Los conceptos de espacio se dividen en topológicos, que son caóticos y sensoriales, y euclidianos, que son ordenados y lógicos, reflejando diferentes etapas en el desarrollo cognitivo del niño.