La nutrición enteral implica la administración de fórmulas de composición definida a través de la vía digestiva cuando se superan los 1000 kcal o 40 gramos de proteínas diarios. Puede realizarse de forma natural u oral o mediante métodos artificiales como sondas nasogástricas, gastrostomías o yeyunostomías. Las ventajas incluyen el mantenimiento de las funciones digestivas y una mayor tolerancia para los pacientes, mientras que los inconvenientes son el alto costo y posibles trastornos intestinales.