La nutrición parenteral consiste en administrar de forma continua una solución hiperosmolar que contiene nutrientes a través de un catéter intravenoso. Debe tener una adecuada relación de calorías y proteínas. Se usa principalmente para pacientes graves con desnutrición, sepsis, traumatismos o cuando no es posible usar el tubo digestivo. Requiere seleccionar cuidadosamente a los pacientes y conocer las posibles complicaciones.