Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo y se prevé que sigan aumentando las muertes. La hipertensión arterial, la arterioesclerosis y la dislipidemia son algunas de las afecciones más comunes. Una dieta rica en fibra, antioxidantes, fitoesteroles y flavonoides puede ayudar a prevenir estas enfermedades, al igual que el consumo moderado de té, vino y alcohol.