El pénfigo es una enfermedad autoinmunitaria caracterizada por la formación de ampollas en la piel y mucosas debido a la acantólisis, afectando principalmente a personas de 40 a 60 años. La mortalidad puede alcanzar el 17.7% en ausencia de tratamiento, y su diagnóstico se realiza mediante biopsia y pruebas de inmunofluorescencia. El tratamiento incluye corticosteroides y posibles inmunosupresores, con un pronóstico mejorado gracias a la terapia adecuada.