La educación intercultural implica un enfoque integral que aborda varios aspectos: 1) Cambios en las actitudes para relacionarse respetuosamente con la diversidad, 2) Complementariedad en los contenidos curriculares desde un enfoque intercultural, 3) Estrategias de enseñanza-aprendizaje que rescata procesos culturales, y 4) Cambios en la gestión escolar para una participación comunitaria en la educación. Requiere compromiso con la diversidad, aceptación del otro y trabajo en equipo.