La pericarditis aguda se caracteriza por una inflamación del pericardio que causa dolor torácico, roce pericárdico y cambios en el ECG. La causa más común es idiopática o viral, representando casi el 80% de los casos. El diagnóstico se basa en la presencia de al menos dos de estos tres criterios clínicos, y el tratamiento consiste principalmente en reposo y antiinflamatorios no esteroideos.