La planificación curricular es un proceso dinámico que organiza las actividades de aprendizaje basándose en las características y necesidades de los niños, así como en el contexto en el que se desarrolla el trabajo pedagógico. Implica la programación anual y de unidades didácticas que deben ser interesantes y flexibles, permitiendo la adaptación a situaciones emergentes e intereses de los niños. Se incluyen talleres y actividades que fomentan la participación de los padres y la comunidad, asegurando un enfoque integral e integrador.