Pedro Abelardo, un filósofo y teólogo del siglo XII, fue conocido por su escuela en París y sus ideas innovadoras sobre el conocimiento y los universales. Defendió el nominalismo, argumentando que los universales no tienen existencia fuera de las palabras y son simplemente términos para agrupar objetos individuales. Su trabajo influyó en la lógica, la ética y la dialéctica, desafiando las ideas platónicas sobre la existencia de universales metafísicos.