La evaluación de la gestión mide el resultado o desempeño de un objetivo comparándolo con criterios preestablecidos y emitiendo un juicio de valor sobre los resultados. Realizar una evaluación efectiva requiere medir parámetros como la rentabilidad, analizar los resultados económicos e identificar aspectos positivos y negativos para sugerir mejoras. Los informes deben elaborarse de acuerdo al plan operativo anual, reflejar los resultados obtenidos y cumplir con criterios de claridad, concreción y veracidad.