El virus Marburgo se aisló por primera vez en 1967 en Marburgo, Alemania tras una epidemia entre personal de laboratorio que había estado en contacto con simios infectados. Provoca fiebre hemorrágica con altas tasas de mortalidad, entre el 83-88% durante brotes en la República Democrática del Congo y Angola. Se transmite entre humanos a través de fluidos corporales y su diagnóstico requiere aislamiento viral, detección de anticuerpos o material genético a través de pruebas como PCR e inmunoensayos. No existe un