Las lesiones musculares más frecuentes son las distensiones y roturas, que suelen producirse en la unión músculo-tendinosa. Más del 60% ocurren en el miembro inferior, especialmente en los músculos isquiosurales. El tratamiento inicial consiste en reposo, hielo, compresión y elevación. Tras 2-3 semanas se añaden ejercicios de movilización, fortalecimiento y estiramiento progresivos hasta la recuperación completa entre 3-6 meses.