El documento describe el primer caso de SIDA diagnosticado en 1981 en un hombre de 29 años que presentaba síntomas como fiebre, fatiga y pérdida de peso. Se identificaron varias infecciones oportunistas en el paciente. Posteriormente se reportaron más casos similares en hombres jóvenes y sanos en Estados Unidos y se empezó a estudiar la nueva enfermedad mediante métodos epidemiológicos para determinar su causa, evolución y tratamiento.