El método Silent Way se basa en que el maestro debe guardar silencio en clase e incitar a los estudiantes a producir enunciados. Usa regletas de colores para codificar sonidos y desarrollar la apreciación del espíritu de la lengua. Los objetivos son que los estudiantes desarrollen elementos orales y auditivos básicos de la lengua a través de tareas lingüísticas sencillas y cuadros de pronunciación codificados por colores.