Los síndromes neurocutáneos son afecciones hereditarias caracterizadas por alteraciones en estructuras ectodérmicas que afectan la piel y el sistema nervioso, incluyendo condiciones como neurofibromatosis y esclerosis tuberosa. Estas enfermedades se clasifican según su herencia genética y presentan diversas manifestaciones clínicas que incluyen lesiones cutáneas y alteraciones neurológicas. El diagnóstico se basa en criterios clínicos específicos y en la identificación de síntomas asociados.