La tuberculosis pulmonar, causada por especies del complejo Mycobacterium tuberculosis, es una de las enfermedades más antiguas con una alta prevalencia global, afectando a más de 2 billones de personas y causando aproximadamente 1.8 millones de muertes en 2015. Los factores de riesgo incluyen pobreza, VIH y condiciones ambientales, y se transmite principalmente a través del aire por contacto cercano. El diagnóstico se realiza mediante pruebas como la prueba de tuberculina y el cultivo de esputo, mientras que el tratamiento inicial requiere una terapia combinada para evitar la resistencia a fármacos.