El documento aborda la necesidad de transformar la educación del siglo 21 hacia un modelo transdisciplinario y basado en proyectos que responda a los desafíos contemporáneos, incluyendo avances tecnológicos, diversidad cultural y problemas sociales. Se enfatiza la importancia de desarrollar habilidades críticas, colaborativas y creativas en los estudiantes para que puedan afrontar problemas globales como el cambio climático y la desigualdad. La propuesta incluye un currículo interdisciplinario que fomente el aprendizaje activo y la participación de los estudiantes en el proceso educativo.