Los abscesos profundos del cuello son infecciones que afectan los espacios entre las fascias cervicales y suelen originarse de focos sépticos como infecciones dentales o amigdalinas. Su diagnóstico se basa en la clínica, punción y estudios por imagen, mientras que el tratamiento puede ser conservador con antibióticos o quirúrgico mediante drenaje. Complicaciones como mediastinitis y síndrome de Lemierre pueden surgir si no se manejan adecuadamente.